El 90 por ciento de las tortillas en México contienen maíz transgénico

El 90 por ciento de las tortillas en México contienen maíz transgénico

Publicidad

Según una investigación realizada por la UNAM hace un año, el 90.4 por ciento de las tortillas que consumimos en México contienen maíz transgénico, proveniente de plantas que han sido transformadas en laboratorios de Estados Unidos. Esto también aplica para las tostadas, harinas, cereales y botanas a base de maíz, donde se estima que el 82 por ciento contienen maíz transgénico. Las muestras se obtuvieron de tortillerías de la Ciudad de México, Estado de México, Chiapas y Oaxaca.

En promedio, cada mexicano consume medio kilogramo diario de maíz, al final de cuentas se considera uno de los ingredientes básicos de la dieta nacional. ¿Por qué se hicieron modificaciones al maíz? La principal razón es para que resista plagas y tolere el herbicida glifosfato, un químico catalogado por la Organización Mundial de la Salud como “probable cancerígeno para los seres humanos”. En el 27.7 por ciento de las muestras, los investigadores encontraron rastros de glifosfato.

Los investigadores del estudio quedaron sorprendidos con esos resultados, ya que el maíz transgénico no esta permitido en nuestro país a campo abierto. Pero, aunque no se pueda sembrar, sí se puede importar. México produce alrededor de 25.7 millones de toneladas de maíz, de las cuales 12.3 millones son para consumo humano, 4.4 millones para el sector ganadero, 4.2 millones para autoconsumo y 1.5 millones para exportación. Los 10 millones de toneladas que se importan anualmente de Estados Unidos deben usarse sólo para alimento de ganado o insumos industriales altamente procesados, no para consumo humano, sobre todo si está contaminado con glifosato.

Regulaciones internacionales especifican que, si un producto contiene menos del 5 por ciento de transgénes, se puede considerar libre de transgénicos. El debate por el uso de productos transgénicos es altamente debatible, lo que llama la atención es que en nuestro país no esta permitido la siembra del maíz transgénico, y en teoría, los productos para consumo humano se deben de elaborar con maíz nativo.

¿Cómo se puede solucionar esto? No existe una solución mágica, pero sin duda algo clave es que los campesinos reciban apoyos del gobierno para fomentar la agricultura sostenible y fomentar el cultivo del maíz nativo de alta calidad.

Imagen | Eli Duke

Temas
Publicidad
Publicidad
Inicio